Debo reconocer que todo este cuento de la tecnología dentro de todo me a ayudado a liberar tensiones escribiendo cuanta tontera se me cruza por la mente. Permitiéndome una cuasi terapia echando afuera lo que me inquieta en el día a día.
Y esto es lo que me sale por ahora:
Me pregunto porque nos cuesta tanto decir la verdad, porque nos pasamos casi una vida entera tratando de inventar algo para no decirla, cuando al final salimos más perjudicados evitándola.
Porque si quieres terminar algún laso que te diste cuenta no era lo que tu querías, terminas inventando una excusa para darle fin??
Es que acaso esa terrible enfermedad llamada mentira nos hace sentir mejor al momento de pronunciarla y nos aleja de todos los malestares que nos evitamos al no decir la verdad??
Que sucede cuando descubrimos que nos han engañado contándonos una verdad, que al final no era más que una mentira encubierta??
Debo confesar que en varias ocasiones, he caído en algo que tanto critíco, por causar el tan nombrado “mal menor”…pero al paso de tiempo termino dándome cuenta que ese mal menor no es sino una bola de nieve que tarde o temprano pasará sobre mi y me llevará en su ruedo hasta que algo superior a ella la detenga, terminando totalmente desintegrada.
Entonces es ahí cuando, en ese terrible colapso me doy cuenta que vamos de mal en peor…que no estamos creciendo como personas al adoptar esa costumbre, sino al contrario, estamos contribuyendo a que la vida de otras personas se vea afectada por ese graso error y a vista de ellos terminemos minimizados a tal punto que puedan prescindir de nosotros por que ya no nos ven como antes.
El daño que se hace por una mentira, por pequeña que sea, es irreparable… Veámoslo desde nuestros zapatos; confiarías nuevamente en algún amigo que nos dijo una mentira por temor a que no supieras aceptar la verdad??
Volverías a poner la manos al fuego por una pareja que nos mintió y que por un descuido de un cómplice nos enteramos de la verdad en el día menos pensado y cuando lo enfrentaste no supo más que decir que: lo siento, no volverá a pasar??
Todo resulta solucionable cuando no estamos en nuestros zapatos, efectivamente. Entonces cuando concluyo que debo practicar mas decir la verdad aunque duela, aunque pierda a alguien, aunque mi ego se vea afectado, voy dejando atrás el miedo de sacarme las caretas de risa cuando no quiero reír, de pena cuando a mi no me esta afectando lo que le sucede a ese otro, o simplemente de seriedad cuando lo único que quiero es reírme a carcajadas. Porque una cosa es ser empático al momento de sentir lo que aun amigo le aqueja; una pena, una alegría, una duda o una decepción. Y otra es que todos esos mismos sentimientos yo los exprese de otra forma, no igual al común denominador. Comprenden??
Como cuando voy a un funeral y evito acercarme al ataúd, simplemente porque me dan ataques de risa con los nervios de no saber enfrentar que alguien se va de esta vida. O cuando al momento de dar el pésame termino diciendo una estupidez como: como te sientes?? O espero que estés bien…En fin, de lo único que estoy segura en este momento es que por una decepción que claramente me dolió, debo prometerme cada día al levantarme que no voy a evitar decir la verdad. Y me resulta, porque me lo propongo un día a la vez. No para toda la vida…de una vez...
sábado, 6 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)